Módulo 2+. Estados masculinos, feminización de males

Una breve revisión de los trabajos de académicas sobre el feminismo en las relaciones internacionales.

Jean Bethke Elshtain, autora de Women and War (1987)

  • La percepción, planificación y desenvolvimiento de conflictos tiene una mirada masculina occidental.
  • Mientras los hombres occidentales prueban su virilidad, el rol de las mujeres occidentales ha sido consumir esas historias. ´
  • Las mujeres no son parte del estudio de las relaciones internacionales porque no son soldadas ni líderes. Son espectadoras del heroicismo, condicionadas a esa labor y motivo por el cual los hombres van a la guerra.
  • Es interesante esta dinámica que presenta Bethke porque es como si la mujer fuera la causante que imprime en el hombre un deseo de protegerla o de probar que es hombre.
  • Artículo relacionado y recomendado: Susan Brownmiller,  Against Our Will (1976). Según Brownmiller, históricamente las mujeres siempre fueron (y aún hoy, siguen siendo) vistas como objetos de propiedad.

Cynthia Enloe, Bananas, Beaches and Bases (1990)

  • La pregunta más icónica que lanzó fue ¿Dónde están las mujeres?
  • Enfatiza en cómo lo internacional es personal y lo personal es internacional. Hace una distinción entre este planteamiento y la común frase “lo personal es político y lo político es personal”, lo cual para Enloe supone un problema.
  • Las ideas sobre la feminidad son pilares para sostener el sistema político y económico internacional.
  • No es una cuestión de que la mujer, como persona, tome poder y que esto se vea reflejado en la toma de decisiones de un Estado. Sino, según ella, ya el sistema, el Estado, está creado para despojar a las mujeres de poder.
  • Las relaciones entre gobiernos dependen no sólo en el capital o las armas sino en el control de las mujeres como símbolos, consumidoras, trabajadoras y edredones emocionales.
  • En su libro, expone un análisis de las figuras de Pocahontas y Carmen Miranda, reconocida por el slogan de Chiquita Banana, y cómo estas mujeres no eran vistas como actoras internacionales. Miranda simboliza las campañas de ligar a las mujeres al comercio internacional de productos básicos y Pocahontas una versión de las mujeres esposas de soldados que se quedan esperando por ellos en bases militares.
  • En las guerras, ser nacionalista requiere que un hombre luche en resistencia de que un extranjero use y abuse de sus mujeres. El nacionalismo es un ideal basado en la memoria del masculino, su victoria y su humillación en la competencia por el poder.

J. Ann Tickner, Gender & International Relations (1992)

  • El campo de estudio de las relaciones internacionales está compuesto por hombres que refuerzan una jerarquía de género e ignora la realidad de las mujeres, que no son vistas como actoras importantes (rechazándolas como académicas también) para entender las relaciones políticas y económicas entre Estados.
  • Tickner retó el estatus quo del Realismo como teoría dominante en política internacional afirmando que la “política internacional es un mundo de hombres”
  • Al no considerar a las mujeres ni al género en el análisis internacional, el campo de estudio se queda corto. Visibilizar y eliminar las jerarquías de género son necesarias para alcanzar una seguridad y paz global.
  • La falta de representación de las mujeres en instituciones nacionales e internacionales promueve su subyugación y hegemoniza las construcciones de poder y activismo político de los hombres y su percepción de la masculinidad.
  • Artículo relacionado y recomendado:  Hans Morgenthau’s Principles of Political Realism: A Feminist Reformulation

Otras obras importantes recientes: Marysia Zalewski, The Man Question in International Relations (1998), Charlotte Hooper, Manly States (2001)

Feminizar la paz, apuntes de Dorie Wilsnack y Dominique Saillard

  • “Si las mujeres constituyen un blanco privilegiado en las guerras y son las primeras víctimas de los conflictos, tampoco se encuentran a salvo cuando callan las armas. Para muchas de ellas empieza otra guerra: la que llevan a cabo sus hombres que, destrozados y alienados por el trauma de la guerra, reproducen en su propia casa las violencias y agresiones sexuales que han cometido o han visto cometer en contra de las mujeres enemigas.”

María Elena Díez Jorge y María Dolores Mirón Pérez, Una paz femenina

  • Según las autoras, “Tradicionalmente, la Paz se ha asociado y exigido a las mujeres. Es frecuente la simbolización de la Paz por medio de la imagen de una mujer, al menos hasta el siglo XIX, momento en que se visualiza la construcción de un nuevo para- digma donde la Paz es asociada con un estado de bienestar y convivencia. El porqué de la asociación de las mujeres con la Paz lo encontramos en la idea de la abundancia y fertilidad que se va a mantener como una constante a lo largo de la historia, tanto para la Paz como para las mujeres. La Paz es fértil, genera abundancia, del mismo modo que el papel que se ha destacado de las mujeres se ha centrado en su fertilidad y en ser generadora de vida.”

Carmen Magallón, Las mujeres en los procesos de paz en el mundo, pensamientos y prácticas y Las mujeres y la construcción de la paz

  • Para la académica, “esta unión simbólica entre mujeres y paz fue acompañada de la exclusión de ambas del ámbito de la política. La tradición que excluye a las mujeres es la misma tradición política que excluye a la paz: Maquiavelo, Clausewitz y la inevitabilidad de la guerra, Bismark y la realpolitik. Todavía hoy la política internacional considerada realista, práctica y patriota, se asienta sobre el derecho a la guerra y esta cercanía simbólica entre paz y mujeres constituye una fuente de resistencias a la universalización del valor de la paz cuya asociación con lo femenino equivale en la práctica a una devaluación.”

Erika Alejandra Cortés Ibáñez, Feminización y subalternización del otro enemigo. (2012)

  • Según la autora, “la hipermasculinidad del guerrero se expresa y construye “por medio del desprecio hacia lo femenino, y parte de ese desprecio es feminizar a los hombres como una forma de violencia simbólica” (eidon 2004, 122). “
  • Añade en su análisis que, “Las mujeres, epítome de la feminidad, son comprendidas como objetos sexuales, máquinas reproductivas, y su actuar debe estar determinado por las necesidades de los hombres que las rodean: sean los de su comunidad o los que pertenecen al grupo armado que tiene el control. Así, cuando se viola sexualmente a las mujeres de una comunidad, “al parecer, el comunicado es: violo a tu mujer, tu propiedad, tu honor, tu fa- milia, por consiguiente, te daño a ti” (Corporación Sisma Mujer 2009, 71).”

El próximo 29 de agosto a las 6 p.m. hora CDMX, 7 p.m. hora Nueva York nos adentraremos en el Módulo 3. Qué es una política exterior y el caso de Suecia vía Facebook Live. 

¿Fue estratégica la concepción de una política exterior feminista? A tres años del anuncio, ¿qué logros ha obtenido?

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